
Quizás la casualidad existe quizás estás cuando parece que no, quizás me muera en un quizás, porque lo que si es seguro es que el día menos pensado estarás de pie sobre mí vestida de blanco con una rosa negra en la mano y en tus locos ojos una o dos lágrimas mirando hacia la tierra y con un nudo en la garganta dirás “fuimos algo…” Y en el fondo de la tierra oirás mi voz que dice “seguimos siendo algo…”Y de tu mano caerá un anillo que quedará junto al mío sobre una lapida de mármol.
¿Te atreves tú a preguntar por qué te pienso? ¿Te atreves tú a decirme que somos amigos? ¿Te atreves tú a proponerme que pase un momento junto a ti? No te has dado cuenta que de mil maneras he tratado de evitarte, respondiendo con lo infame y absurda que es mi mente que mi corazón anhela seguir confiando mis oscuros sentimientosA lo negro de tu alma…Era una noche sin luna, lúgubre, fría, solitaria, bohemia y ermitaña una noche cruda cuando por errores de la vida me pare frente a ti y trate de explicarte que así sea el sol el que me de la vida lo bajaría y lo botaría si a ti no te gusta, que así sea el aire el que me de la vida lo cortaría y me moriría solo para que no te asfixie, que así sea el mar el que me de la vida.
Bajaría y quemaría cada cuadro que lo pinte, y toda imagen que lo emane así sabría que no lo vas a ver y no tendrás melancolía, que así sea la lluvia la que me de la vida, me tomaría el trabajo de subir a cada nube, y cerraría cada llave para que tú no te mojaras; pero te miré a los ojos, esos mezquinos, pequeños, picaros y locos, y llegué a la conclusión de que, así sean ellos los que me den la vida, podría quizás volverme loco y cerrarlos para siempre, y dejar de morir en vano cada vez que te veo.
Cuando no sabes con quien te metiste pero tienes la certeza de que no te alejarías de élla...
Raszpa...
paz






